Cuidar la vida también es una responsabilidad del Estado

Presentamos este proyecto con profunda preocupación y con mucho pesar por la violenta muerte de la Dra. Silvina Drago, una noticia que golpeó a la ciudad de Santa Fe, a la universidad pública y al sistema científico de nuestra provincia.

Y quiero decirlo con la prudencia que corresponde: estamos ante una muerte violenta que hoy está siendo investigada como un posible femicidio, y eso exige todo el compromiso del Estado y de la justicia para esclarecer lo ocurrido.

Quiero además poner en valor quién era Silvina Drago y por qué su pérdida duele también en lo colectivo. No estamos hablando solamente de una trayectoria individual brillante. Estamos hablando de una santafesina destacada, de una profesora de la Universidad Nacional del Litoral, de una investigadora del CONICET que había llegado a la categoría de Investigadora Superior, la máxima jerarquía de la carrera científica. Es decir: una mujer que había llegado a uno de los lugares más altos del sistema científico argentino.

Y eso merece ser subrayado porque no ocurre en un vacío. Aunque las mujeres son mayoría en la Carrera del Investigador del CONICET, con el 54,61%, su presencia cae al 25,58% en la categoría Superior. Dicho más simple: las mujeres sostienen gran parte del sistema científico, pero siguen estando claramente subrepresentadas en sus tramos más jerarquizados. Por eso destacamos a Silvina Drago: por su aporte al conocimiento, por su tarea formadora, y también porque su recorrido expresa todo lo que todavía cuesta para una mujer llegar a la máxima jerarquía científica.

Y hay un último punto que me parece central. En el CONICET hubo un camino institucional muy importante que comenzó a consolidarse en 2017 con el impulso de Dora Barrancos, y que después se profundizó con Ana Franchi: protocolos de actuación, observatorios, reconocimiento de derechos vinculados al cuidado, implementación de Ley Micaela, áreas específicas y espacios de atención frente a situaciones de violencia laboral y de género, como el que comenzó a funcionar en Santa Fe en 2022. Todo eso no es burocracia. Todo eso construye cuidado. Todo eso genera escucha, prevención, acompañamiento y respuestas institucionales.

Nunca vamos a poder saber, en un caso concreto, qué hubiera pasado si determinadas herramientas llegaban antes, si determinados dispositivos funcionaban mejor o si determinadas redes estaban más fortalecidas. Pero sí sabemos algo: cuando el Estado construye prevención y cuidado, cuando genera ámbitos de atención, cuando forma, acompaña y escucha, está protegiendo vidas. Y por eso, frente a este dolor, nuestra obligación no es mirar para otro lado, sino reafirmar la necesidad de seguir profundizando esas políticas.

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